Embajada en REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

Tributo al Malbec en Montevideo

Con el acompañamiento del bandoneón de Sergio Astengo, autoridades, empresarios de los sectores gastronómico y hotelero, periodistas especializados en vinos y gastronomía, entre otros asistentes, degustaron anoche una gran variedad de vinos argentinos en ocasión de celebrarse el Día Mundial del Malbec en Montevideo.

El evento tuvo lugar en la Residencia de la Embajada argentina, en el barrio de Carrasco, y contó con la presencia del Embajador de la República, Ing. Dante Dovena. 

En primer lugar, hizo uso de la palabra el Embajador, quien destacó la producción de malbecs de su país así como su creciente aceptación en los grandes mercados internacionales. Dijo, además, que Montevideo es una de las capitales del mundo elegidas para presentar y difundir esta cepa insignia de la Argentina y que espera reiterar esta celebración en 2014, con aún mayor participación de bodegas para lograr expresar la notable variedad de malbecs que se elaboran en el país.

Seguidamente, luego de exhibir un corto sobre el malbec elaborado por Wines of Argentina, hizo su intervención el Ing. Eduardo Lanza, Presidente de la Sociedad de Catadores del Uruguay. Lanza presentó una cronología sobre los orígenes y el desarrollo de la cepa, en la región de Cahors, y trazó un interesante paralelismo entre el Malbec y el Tannat, por considerarlas cepas que, en otro momento histórico, no eran valoradas en las grandes plazas hasta que fueron desarrolladas en la Argentina y el Uruguay, respectivamente.

Marcas representadas

-Moët Hennessy Uruguay: Terrazas (reserva y afincado).
-Los Domínguez: Altos Las Hormigas Reserva 2007, Trumpeter Reserva, Rutini.
-Moldes Ruibal: Catena Zapata, Selentein, Nieto Senetiner.
-Surbalco: Escorihuela, Altavista, Brescia, Las Perdices.
-Gran Crú: Los Cardos, Doña Paula, Pulenta, Tapiz (Reserva y Black Tears), Zorzal, Climax, Achaval, Sophenia, Humberto Canale.

Celebración mundial

En esta edición, el Día Mundial del Malbec se celebró, además de en Montevideo, en ciudades como Nueva York, San Pablo, Londres, Shanghai y Mendoza, entre muchas otras. Wines of Argentina decidió destacar al Malbec como una expresión artística y cultural y enlazarlo con la fuerza comunicacional del street art, con miras a alcanzar nuevas generaciones de consumidores.

Las ediciones anteriores del Día Mundial del Malbec fueron consideradas por la Cancillería argentina y por Wines of Argentina, así como por las bodegas participantes, como un éxito rotundo: se fortaleció el posicionamiento del Malbec y se incrementaron las ventas del varietal.

Los ingresos por exportaciones de Malbec crecieron en 2012 respecto de 2011 en valor FOB alcanzando los 41 millones de dólares. Asimismo, la exportación de vinos de alta gama creció un 13.5% para el segmento entre 40 y 90 U$S y un 15.4% para el segmento de más de 90 U$S.

El 17 de abril

El origen del Malbec se encuentra en el sudoeste de Francia. Allí se cultivaba este cepaje con el que se elaboraban vinos denominados de Cahors por el nombre de la región,  reconocidos desde los tiempos del Imperio Romano. Estos vinos se consolidaron en la Edad Media y terminaron de fortalecerse en la modernidad.

El Malbec fue traído de Francia a nuestro país en 1853 por Michel Aimé Pouget (1821-1875), un ingeniero agrónomo que fue contratado por el presidente Domingo Faustino Sarmiento para ejecutar la Quinta Agronómica de Mendoza.

Siguiendo el modelo de Francia, esta iniciativa proponía incorporar nuevas variedades de cepas como medio para mejorar la industria vitivinícola nacional. El 17 de abril de 1853, con el apoyo del gobernador de Mendoza, Pedro Pascual Segura, se presentó el proyecto ante la Legislatura Provincial, con vistas a fundar una Quinta Normal y una Escuela de Agricultura. Este proyecto fue aprobado con fuerza de Ley por la Cámara de Representantes, el 6 de septiembre del mismo año.

A fines del siglo XIX y de la mano de los inmigrantes italianos y franceses, la vitivinicultura creció exponencialmente y con esta, el Malbec, que se adaptó rápidamente a los diversos terruños que proponía nuestra geografía donde se desarrolló, incluso, mejor que en su región de origen. De esta forma, con el tiempo y con mucho trabajo, se perfiló como uva insignia de la Argentina.

El 17 de abril es, por tanto, no sólo el símbolo de la transformación de la vitivinicultura argentina, sino el punto de partida para el desarrollo de esta cepa, emblema de nuestro país a nivel mundial


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular