Embajada en REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

Miguel Ángel Estrella ovacionado en la sala Zitarrosa y el penal Libertad

 

El pianista argentino Miguel Ángel Estrella ofreció un concierto a sala llena viernes 30 de junio, junto a su “Cuarteto Dos Mundos”, en la sala Zitarrosa de Montevideo. Posteriormente, el domingo 1° de julio, el grupo se presentó en el Centro de Rehabilitación Libertad (ex Penal de Libertad), donde el artista tucumano estuvo detenido durante la dictadura militar.

En ambos espectáculos, organizados por la Embajada Argentina y el Ministerio del Interior uruguayo, el pianista hizo referencia a su experiencia política, su militancia en el campo de los derechos humanos y a las posibilidades de integración a través de la música.

En la sala Zitarrosa, se hicieron presentes autoridades de ambos países, embajadores, referentes en el campo de los Derechos Humanos, como María “Belela” Herrara, ex Vicecanciller del Uruguay, y tres representantes de la agrupación Madres de Plaza de Mayo. Asimismo, asistieron artistas, personalidades e integrantes de la colonia argentina en Montevideo.

El Embajador argentino, Ing. Dante Dovena, dio unas palabras de bienvenida al público presente. El funcionario agradeció la generosidad de Miguel Ángel Estrella y subrayó que su fama internacional excede a sus notables cualidades como músico. “Estrella es un gran artista pero también un símbolo mundial de los Derechos Humanos y un referente para los militantes de todas partes, por su experiencia de vida, su coraje y su compromiso”, sostuvo.

El Cuarteto Dos Mundos interpretó “Tradicional y clásico: un matrimonio de amor”, un programa que combina la habanera clásica y la rústica chacarera, la sarabande antigua y el tango, tocando en cuarteto, trío o dúo. Al finalizar el show, en el que Estrella fue intercalando diversas reflexiones políticas y sociales con las obras musicales, el grupo recibió una larga ovación de pie.
En el penal Libertad, por su parte, en un emotivo regreso a la cárcel donde estuvo detenido ilegalmente a fines de los años 70, el pianista tocó frente a los reclusos. También se hicieron presentes invitados especiales, como autoridades argentinas y uruguayas, integrantes de Madres de Plaza de Mayo y representantes de la Asociación de ex Presos Políticos de Uruguay, CRYSOL.

Al terminar el espectáculo, el artista argentino visitó la celda en la que estuvo detenido en tiempos de la dictadura. Lo hizo junto a su hijo, Javier Estrella, integrante del cuarteto, y autoridades del penal. “Nada es eterno, deben prepararse para el desafío que espera afuera”, dijo el pianista a los internos.

“Vos nunca más vas a tocar el piano”, le decían a Estrella en los años de la dictadura militar, cuando sufrió el secuestro y la tortura. Sin embargo, fue justamente la música –ese famoso piano mudo que aliviaba el rigor del confinamiento con melodías imaginarias-, junto a su fama internacional, la que le salvó la vida. A partir de entonces, la música en general, como esperanza, como herramienta de integración social, como atalaya que eleva la voz de los que no tienen voz, fue el eje organizador de su larga carrera artística y diplomática.

Con Raúl Mercado –ex integrante de Los Andariegos- en aerófonos y charango, Omar Espinosa –ex guitarrista de Mercedes Sosa, oriundo de Salto- en guitarra y Javier Estrella en percusión, en ambos conciertos el grupo interpretó un abanico de autores que va desde Yupanqui a Bartok, de Aguirre a Ravel, de Ginastera y Schubert, y de Piazzolla a Falla, demostrando que el patrimonio musical universal es un espacio sin fronteras.